8M – Somos Madres Tenemos Derechos

Madres cuidadoras: Reconociendo una labor esencial en el camino hacia la igualdad

Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que invita a reflexionar sobre las múltiples dimensiones de la igualdad y la justicia social. En este contexto, es imprescindible visibilizar y reconocer el papel fundamental de las madres cuidadoras de personas con discapacidad intelectual. Estas mujeres, a menudo solas y sobrecargadas, asumen una responsabilidad que va más allá del cuidado cotidiano: son el pilar sobre el que descansa el bienestar y el desarrollo de sus hijos, a pesar de contar en muchas ocasiones con escasos apoyos y recursos.

El manifiesto “Som Mares, Tenim Drets”, elaborado por Dincat, denuncia una realidad que, en numerosas ocasiones, pasa inadvertida. Tal como se expone en el documento, las madres de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo se ven atrapadas en un ciclo de invisibilidad y desgaste continuo, resultado de un sistema de cuidados que depende en gran medida del esfuerzo y la entrega de miles de mujeres. Estas cuidadoras se enfrentan a múltiples retos: la falta de conciliación entre la vida familiar y laboral, la ausencia de servicios adecuados de apoyo y el estigma que, en ocasiones, dificulta el acceso a recursos esenciales para una vida plena.

Desde la Fundació Aspanias, que trabaja día a día por mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y de sus familias, entendemos que la lucha por la igualdad no puede dejar de lado la realidad de aquellas madres que asumen, de forma incansable, la labor del cuidado. La campaña y el manifiesto “Som Mares, Tenim Drets” hacen un llamado urgente a:

  • Reconocer el papel esencial de las madres cuidadoras: Es necesario que tanto las políticas públicas como la sociedad valoren y den visibilidad a su contribución, evitando que queden reducidas únicamente a la función de cuidadoras.
  • Mejorar el sistema de cuidados y la conciliación: Se requiere la implementación de servicios y recursos que permitan a estas mujeres disponer de tiempo personal y oportunidades laborales, sin que el cuidado se convierta en una carga insuperable.
  • Impulsar cambios en la protección social y las políticas fiscales: Un sistema de protección social actualizado y políticas que tengan en cuenta el sobrecoste económico y emocional que enfrentan estas familias es imprescindible para evitar su exclusión.

En este Día Internacional de la Mujer, invitamos a las administraciones públicas, a los profesionales y a la sociedad en general a reflexionar sobre la necesidad de incorporar en la agenda pública medidas que reconozcan y apoyen la labor de las madres cuidadoras. Solo así podremos avanzar hacia un futuro en el que el cuidado sea compartido y valorado en su justa dimensión, y en el que ninguna mujer tenga que sacrificar su identidad y sus oportunidades por cumplir con un rol impuesto.