El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición neurobiológica que afecta la configuración del sistema nervioso y el funcionamiento cerebral.
Las personas que tienen esta condición ven afectado su comportamiento, su manera de pensar, de comunicarse y de interaccionar con los demás.

¿Cómo se diagnostica?
El término «espectro» en este trastorno se refiere a un amplio abanico de síntomas y gravedad. El TEA es dificil de identificar porque no hay ningún marcador neurobiológico que ayude a determinar si una persona es autista o no. El diagnóstica se tiene que hacer mediante la observación de la conducta, con los patrones de comportamiento de la persona y cómo interactúa con el entorno.
Esta valoración tiene que ser realizada por un equipo multidisciplinar de profesionales de la medicina, la psicología, la educación y el bienestar social especializados en TEA.
¿El TEA tiene cura?
El TEA no es una enfermedad y, por lo tanto, no tiene una cura. Es importante recibir un diagnóstico lo más pronto posible para poder tener acceso a apoyos y servicios especializados. Este tipo de tratamientos pueden mejorar mucho la vida de los niños y niñas autistas.