Fricatives: Orientacions per a fomentar la producció de “s”

Article (en castellà) de Claudia Portilla, logopeda del CDIAP d’Aspanias.

Has notado que tu hijo dice “cata” en lugar de “casa” o “poca” en lugar de “foca”, “mojca” en lugar de “mosca” o “lapi” en lugar de “lápiz”…  si es así,  puede ser que le estén costando las fricativas. ¿Fricativas? Si, es muy usual en la consulta de logopedia encontrar niños entre los 3 y los 5 años que todavía no son expertos en la producción de estos sonidos. La palabra “fricativa” proviene del latín “fricare” que significa “frotar” “rozar” “restregar”. Así, los sonidos que se pronuncian dejando  escapar el aire de manera que se produzca cierta fricción en los órganos bucales que están en una determinada posición, se les llama “fonemas fricativos”. También es común que los niños tarden en pronunciar sonidos africados, que suponen una oclusión u obstrucción previa del aire a la fricción como el caso del sonido <ch>. Es también común que los niños digan “tino” o “jino” en lugar de “chino”.

Posiblemente un niño que no sepa pronunciar correctamente estos sonidos, está teniendo alguna dificultad en la manera de posicionar los órganos bucales para que se produzcan los diferentes fonemas, o en la manera de dar salida continua al aire emitido.

En la mayoría de los casos no hay que preocuparse excesivamente, pues los expertos nos dicen que hay un porcentaje elevado de niños con desarrollo normal del lenguaje que todavía cometen ese tipo de “errores” y solo con un poco más de práctica en conversaciones vinculadas al juego y a las actividades de la vida diaria, estos niños podrán alcanzar la realización adecuada de estos sonidos. De todas maneras, hay niños que pueden beneficiarse de alguna estimulación que les permita tomar mayor consciencia de los requerimientos en la pronunciación de esos sonidos.

¿Que podemos hacer en casa?

logopedia fricativasComo estos sonidos requieren una salida del aire específica, muy distinta a la de los sonidos /p/, /m/, /k/ algunos juegos de soplo podrían promover una mejor calidad en el flujo continuo del aire que se requiere en su expulsión desde la cavidad oral. Para ello podemos establecer dos veces a la semana una rutina de juegos de soplo en la bañera, antes de la cena, cuando hemos llegado de la escuela o incluso en el parque. Entre otros muchos recursos, las burbujas de jabón, soplar el aire de la bañera con un tubo delgado de plástico, pajitas de colores, velitas en pasteles de plastilina, plumas que vuelan, chutar en un futbolín improvisado de cartón bolitas de papel de seda o poliestireno, son estrategias útiles para animar al niño a soplar de diferentes maneras y volverlo experto en la expulsión de aire de manera continuada y con fricción tal y como requieren los sonidos fricativos. Lo importante es que tu hijo ejercite esa salida de aire continua manteniendo su motivación y entusiasmo. Cuando ya pueda soplar, podremos seguir con el siguiente paso.

Tu hijo deberá tener una retroalimentación visual y sonora de cómo ha de colocar los labios, la lengua y los dientes en cada uno de los sonidos. Para empezar a ayudar a tu hijo, la producción del sonido ha de ser enfática o algo exagerada. En ocasiones solamente es necesario que reciba el modelo visual de cómo lo haces tu. Como tu eres un experto en la producción de estos sonidos, seguramente no te has parado a pensar y observar las posiciones precisas, vamos a repasarlo con el sonido /s/.

Fíjate que para su producción debemos juntar los dientes superiores e inferiores, y mostrar ampliamente esta posición como si estuviéramos riendo, pero debemos dejar salir el aire entre ellos mientras soplamos. Si apretamos mucho, el aire no podría salir, o se escaparía por los laterales de nuestra boca y el sonido se distorsionaría.

FricativasCuando los niños ven nuestro modelo, a menudo todavía no pueden controlar el espacio que han de dejar entre dientes superiores e inferiores, pero ya han logrado posicionarlos. Ahora tendremos que ayudarlos a que mantengan una abertura mínima para que pueda salir el aire, para ello, en ocasiones va bien un depresor colocado entre dientes inferiores y superiores, para que el niño sienta como deja salir el aire por este espacio e ir retirándolo paulatinamente. Otros niños pueden abrir un espacio muy grande y dejar salir la lengua extremadamente, produciendo siempre un sonido fricativo interdental (que corresponde a la <Z>). En este caso, habrá que ayudarlo para que su lengua se recoloque en un espacio más posterior.

Cuando hayamos conseguido una articulación incipiente de /s/ estaremos listos para jugar a ¡la serpiente! /ssssssss/.

fricativas s infantilCuando la producción sonora está acompañada por material visual o físico, los niños tienden a estar más motivados. Entre  los 3 y 4 años se interesan por carreras de serpientes de plastilina, reseguir una serpiente larga dibujada en papel, poner un guante en la mano con forma de serpiente y perseguir a papá y mamá mientras producen el sonido /sssss/. Para ello puedes moldear serpientes de colores de múltiples materiales: plastilina, collares de macarrones, filas de “gomets” que formen una serpiente y reseguirla… Todo ello con el objetivo de practicar la posición de la articulación y el modo en que sale el aire de la cavidad oral. Podemos hacer dibujos sencillos para diferenciar las posiciones entre <s>, <f> y >z>, los niños las entenderán sin dificultad y ayudaran en su elaboración.

Puedes leer el artículo completo desde este enlace: Fricativas Orientaciones para fomentar la producción de <<s>>

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